El nuevo diferencial competitivo ya no es la idea. Es la ejecución.

Durante años, el ecosistema startup estuvo obsesionado con la originalidad. Tener una idea disruptiva parecía ser el activo más valioso que una empresa podía tener. Ese paradigma cambió. Las ideas circulan rápido. Los productos se replican. La tecnología se democratiza en cuestión de meses. En este contexto, el verdadero diferencial competitivo no está en qué […]