La digitalización está cambiando la industria automotriz, pero procesos como el financiamiento, la validación de identidad y la prevención del fraude siguen representando grandes desafíos. Para responder a esa necesidad nació Dily, una startup chilena que desarrolló una plataforma para integrar la compra, venta y financiamiento de vehículos en una sola experiencia.
Desde Zeta conversamos con Nicolás Mayorga, CEO de Dily, sobre las decisiones que impulsaron el crecimiento de la compañía y los aprendizajes que pueden servir a otras startups.
Una plataforma para simplificar un mercado complejo
Dily centraliza en una única plataforma los servicios necesarios para concretar una operación automotriz: métodos de pago, financiamiento, transferencias de propiedad, seguros y garantías mecánicas. Además, ofrece un software para concesionarios que digitaliza la gestión de estos procesos.
El objetivo fue resolver un problema concreto: reducir la complejidad de una operación que tradicionalmente involucraba múltiples actores y sistemas.
Innovar también es saber elegir aliados
Uno de los principales desafíos del financiamiento automotriz es el fraude de identidad. En lugar de desarrollar una solución propia, Dily integró la tecnología NFC de Rid ID, que permite leer el chip del documento de identidad chileno y combinar esa información con validaciones biométricas y registros oficiales.
Según explicó Mayorga, esta integración permitió automatizar un proceso crítico para operaciones cuyo ticket promedio ronda los USD 10.000, fortaleciendo la seguridad sin desviar recursos hacia desarrollos que ya existían en el mercado.
Para el fundador, una de las principales lecciones fue entender que no siempre es necesario construir toda la tecnología internamente. Elegir aliados estratégicos puede acelerar la innovación y permitir que el equipo se concentre en generar valor para sus clientes.
El poder de enfocarse
A comienzos de 2024, Dily decidió especializarse en el financiamiento automotriz. Ese cambio de foco marcó un antes y un después para la empresa.
La startup registró un crecimiento del 120 % y, tras lanzar su propia financiera en 2025, volvió a duplicar sus ingresos en pocos meses.
El aprendizaje fue claro: crecer no siempre significa ampliar la oferta de productos, sino identificar dónde está la mayor oportunidad y concentrar allí los esfuerzos.
Consolidar antes de expandirse
Aunque la empresa ya había iniciado pruebas para operar en México, decidió pausar ese proceso para priorizar el crecimiento en Chile, donde todavía identifica un importante potencial de desarrollo.
La decisión refleja una visión poco frecuente en el ecosistema emprendedor. En lugar de acelerar la expansión internacional, Dily optó por consolidar su operación, fortalecer su financiera y construir una base sólida antes de dar el siguiente paso.
Un caso que deja aprendizajes para el ecosistema
La historia de Dily demuestra que el crecimiento sostenible no depende únicamente de levantar inversión o ingresar rápidamente a nuevos mercados. Resolver un problema real, rodearse de buenos aliados tecnológicos y mantener el foco pueden convertirse en ventajas competitivas mucho más valiosas.
Para Nicolás Mayorga, esas decisiones fueron las que permitieron transformar una startup tecnológica en una empresa con un modelo de negocio preparado para escalar.