Levantar capital es mucho más que conseguir financiamiento. Detrás de cada ronda hay decisiones estratégicas, aprendizajes y una visión clara sobre el crecimiento del negocio.
En conversación con Zeta, Ignacio Albornoz, cofundador de Cattler, compartió cómo vivieron el cierre de su segunda ronda de inversión por US$ 2 millones, qué cambió respecto a su primera experiencia y cuáles serán los próximos pasos de la compañía.
La ronda se concretó en aproximadamente dos meses y, según explicó Albornoz, uno de los factores determinantes fue haber alcanzado el punto de equilibrio (break-even) antes de iniciar el proceso de búsqueda de inversión. Esto permitió que la empresa negociara desde una posición más sólida y con un negocio ya validado.
Uno de los principales aprendizajes también estuvo en la elección de los inversionistas.
«Aprendimos que es muy importante tener inversionistas conectados con la industria. Aportan mucho más que capital y pueden acelerar el crecimiento de la empresa.»
Con esta nueva inversión, Cattler impulsará su expansión comercial en los diez países donde ya tiene presencia y continuará fortaleciendo su plataforma tecnológica.
Durante la entrevista, Albornoz también adelantó que la inteligencia artificial será uno de los principales ejes de esta nueva etapa. La compañía comenzará a integrarla de forma transversal en el desarrollo de código, los procesos comerciales y el producto, con el objetivo de facilitar la interpretación de datos, automatizar procesos y mejorar la toma de decisiones dentro de la industria ganadera.
«La inteligencia artificial no estará en un solo lugar del producto; la vamos a incorporar en distintos niveles de nuestro stack tecnológico», explicó.
Actualmente, Cattler concentra su estrategia en los feedlots, donde la adopción tecnológica es mayor. A largo plazo, la empresa busca consolidarse como el principal referente de digitalización ganadera en las Américas y expandir su tecnología hacia otros segmentos de la cadena de valor, como la industria lechera.
La conversación dejó una conclusión clara: las rondas de inversión no solo dependen de una buena idea, sino también de construir un negocio sólido, rodearse de los socios adecuados y aprovechar tecnologías como la inteligencia artificial para seguir escalando con impacto.
En Zeta seguimos conversando con los fundadores que están transformando industrias tradicionales a través de la innovación, compartiendo experiencias y aprendizajes que fortalecen el ecosistema emprendedor de Latinoamérica.